Bienvenidos
¿𝗤𝘂𝗲́ 𝘀𝗶𝗴𝗻𝗶𝗳𝗶𝗰𝗮 𝘆 𝗽𝗼𝗿 𝗾𝘂𝗲́ 𝗲𝗹𝗲𝗴𝗶́ 𝗲𝘀𝘁𝗲 𝗻𝗼𝗺𝗯𝗿𝗲?
Saṃsāra (en sánscrito: संसार) es el ciclo de nacimiento, vida, muerte y encarnación (renacimiento en el budismo) presente en las tradiciones filosóficas de la India: hinduismo, budismo, jainismo, bön, sijismo, y también en otras como el gnosticismo, los Rosacruces y diversas corrientes filosóficas antiguas del mundo.
Según estas tradiciones, en el transcurso de cada vida, el 𝗗𝗵𝗮𝗿𝗺𝗮 (acciones hechas para bien) y el 𝗞𝗮𝗿𝗺𝗮 (consecuencia de lo realizado o decidido) determinan el destino futuro de cada ser en “el proceso del llegar a ser” —una evolución o involución.
Este proceso cíclico culmina con el logro del 𝗠𝗼𝗸𝘀𝗵𝗮, la unión con Dios.
Samsara está representado por esta imagen donde se muestran todos los significados y las implicancias con las que nos encontramos en este plano: la ignorancia, el rencor, el resentimiento, el enojo, la envidia…
Cargada de emociones negativas que nos condicionan a ser quienes realmente somos, evolucionamos para trascender y transmutar todos aquellos condicionamientos que no nos permiten encontrar la luz en nuestro camino, liberándonos para transformar el karma en dharma.
Samsara es esto: lo que somos, donde vivimos…
Es la realidad que muchas veces no queremos ver, oír, sentir… pero no la podemos negar.
Y aquí estamos situados, en este espacio donde ofrecemos terapias para el bienestar:
🌿 un lugar para renacer
🌿 para encontrarse con uno mismo y sanar
🌿 para trabajar todos los aspectos de nuestros cuerpos físicos, mentales y emocionales,
liberándonos de todo aquello que nos haga mal.
El Samsara es la dualidad: la vida y la muerte.
Y fue en ese lugar donde resonó fuertemente este nombre…
Vi morir a mi abuela y vi nacer a mi hija.
Así de fuerte es, así lo siento, así lo entiendo, lo elijo y lo trabajo.
Bienvenidas sean todas las almas que lleguen a Samsara y renazcan en el camino de la verdad, el amor, la comprensión, la compasión y la sanación de todos sus cuerpos
Momentos Samsara
Instantes que reflejan calma y renovación interna.
